ENTREVISTA | Vicente Fernández, director de la colección Biblioteca Contemporánea

  • Fecha:22-07-2020

La historia tiene múltiples aristas y diferentes puntos de vista desde la que contemplarla. A la hora de analizar la literatura desde un punto de vista actual debemos tener en cuenta todo lo que una misma historia puede aportar, sumando las experiencias de la cultura popular y el bagaje de cada investigador o investigadora.

Para hacer este análisis posible, desde el Servicio de Publicaciones y Divulgación Científica de la Universidad de Málaga cuenta con la colección académica Biblioteca Contemporánea , dirigida por Vicente Fernández.

La colección Biblioteca Contemporánea da cabida a los análisis desde un punto de vista actual de las obras clásicas, ya sean antiguas o modernas, de la literatura universal . Una apuesta por nuevas ediciones de obras procedentes de las literaturas en lengua castellana de ambos lados del océano, y nuevas traducciones que acerquen a toda la ciudadanía el valor de nuestra historia.

Como director de Biblioteca Contemporánea, Vicente Fernández suma literatura e historia al análisis de cada uno de sus monográficos. En su trabajo, Fernández dota de especial deferencia a las traducciones hechas de los autores extranjeros, pues como profesor titular de Traducción e Interpretación en la Universidad de Málaga, añade a su experiencia la pertenencia a la ACE Traductores desde 1990.

Vídeo de la entrevista virtual realizada a la doctor Vicente Fernández González.


Una de las posibilidades que ofrece la Colección Biblioteca Contemporánea es la de analizar la literatura popular desde una perspectiva más actual ¿Qué tienen en común Julio Verne, Heráclito y J. K. Rowling?

Son autores y autoras que de alguna manera han ensanchado el imaginario de los lectores. En el caso de Julio Verne y J.K. Rowling es evidente y en el caso de Heráclito es que lo ha creado. En Heráclito nos encontramos ante una de las figuras fundamentales del pensamiento y de la literatura quizás. Estas parte pueden ser menos evidentes para algunas personas y nos gustaría ponerlo de relieve en nuestras colecciones. Son autores que ofrecen una experiencia lectora de gran calado y de gran placer, que precisamente se encuentran entre los que permiten que la lectura sea una experiencia de vida por una u otra razón. No es lo mismo leer a Heráclito que las aventuras de Harry Potter pero sin embargo en ambos casos la lectura puede dejar una gran huella.

La investigación necesita de textos, ensayos y análisis académicos para continuar su curso ¿Qué ofrece una colección académica como la que usted dirige?

En nuestro caso se trata de proponer lecturas actualizadas y fundamentadas en la investigación literaria, filológica y traductológica es decir en un conocimiento en profundidad de las obras que se ofrecen y en ese sentido creo que la colección es una ofrenda podríamos decir al público lector contemporáneo empezando por el propio alumnado de la Universidad de Málaga.

Las colecciones académicas son para académicos pero también están abiertas a la población general ¿Por qué es una buena forma de acercarse a la ciencia el consultar este tipo de colecciones?

Precisamente a la ciencia, y no solo a la ciencia. La Universidad se ocupa de actualizar, ensanchar y llevar hacia delante la ciencia y la técnica, el conocimiento en general , la cultura y la producción literaria. No solo la ciencia en sentido estricto. Precisamente nuestra colección toma como referente a nuestro propio alumnado, el de la Universidad de Málaga y por extensión al de cualquier universidad de España. Pensamos qué sería bueno que leyeran, dentro lógicamente de lo que tienen capacidad de leer; qué podemos proponer y cómo podemos aumentar su horizonte lector.

En nuestra colección proponemos publicar algunas de las obras, dentro de nuestra capacidad como colección universitaria, que hagan una aportación propia a ese acervo literario y del pensamiento que sería bueno que estuviera al alcance de nuestro lectores, y queremos hacerlo de una manera que lo haga atractivo. Queremos que un estudiante de la Universidad de Málaga, y por supuesto cualquier persona interesada en la lectura, pueda leer una obra del patrimonio universal en una versión lo más actualizada y lo más atractiva posible

En un entorno saturado de revistas y monográficos ¿Qué aporta su colección al panorama científico y cultural?

Lo que aporta son versiones y traducciones, en algún caso edición de un texto escrito originariamente en castellano, de obras que podemos considerar merecedores de la etiqueta clásica. No tienen por qué ser antiguas también podemos hablar de clásicos contemporáneos, como es el caso de la autora de Harry Potter y aporta ediciones actuales rigurosas pero que al mismo tiempo ofrecen el placer de la lectura.

Queremos hacer compatibles la edición rigurosa propia de una edición académica con el placer de leer una obra. Lo primero que van a hacer nuestros títulos es brindar una lectura placentera en el sentido más profundo del término a las personas que se acerquen a la colección.

Cada colección científica y cultural tiene una línea editorial que la define ¿Cuáles serían los principios de la que usted dirige?

Creo que de algún modo es lo que hemos estado hablando. Por una parte la selección de los títulos, que lógicamente no es sistemática, sino que está relacionada con lo que nos propongan desde el mundo universitario. Lógicamente nuestro consejo científico y evaluadores pondrán el filtro necesario, subrayando qué títulos merecen la etiqueta de clásicos, pero no necesariamente en el sentido más literal del término. Vamos a publicar a autores y autoras desde la antigüedad y hasta nuestros días y de todas las tradiciones lingüísticas y literarias, no necesariamente europeas como es el caso de los títulos que hemos estado comentando.

Otro rasgo que define nuestra colección es el rigor, van a ser textos acompañados de una introducción y de cierto aparato crítico, fundado siempre en la investigación más rigurosa sobre los autores. Se suma además la búsqueda de una aproximación a los textos que ponga la lectura en primer término, es decir, el aparato crítico, la introducción. Todo el estudio en el que se funde la edición no tiene que de algún modo tender una cortina frente al texto, sino que queremos potenciar y apostar por poner el texto en primer lugar y en primer plano.